Una de las cosas positivas que tiene el hacer zapping es que, en ocasiones, te encuentras con programas de TV a los que prestas una especial atención hasta darte cuenta finalmente de que son una mierda y, de ese modo, continuas haciendo zapping (o acabas por irte a la cama que, por otra parte , es lo más sensato).En la noche del lunes 15 tuve la oportunidad de, precisamente haciendo zapping, encontrarme con un programa en Antena-3 que acabé por ver. Estaba presentado por la misma presentadora de “el diario de Patricia” (Si alguien aportara luz sobre su nombre lo agradecería profundamente).
El tema principal del programa giraba en torno a la actitud de los jóvenes ante la drogas y claro, yo, como alguien versado en el tema (jajejijoju), y ante mi imposibilidad de intervenir en el programa, utilizo mi blog (que es vuestro también), para aportar mi punto de vista.
Espero que nadie se sienta atacado sin motivo al leer las próximas líneas pero lamento decir que es mi propio punto de vista y mucho tendrían que cambiar las cosas para que cambiara de parecer.
Imaginaros. Dos bandos enfrentados (tigres y leones). Un grupo defiende el consumo de drogas y el otro en contra de tal consumo. En ese momento aparece la mejor abanderada que podría tener el grupo de los yonkarras (lo siento lo tenia que decir). Ante mis ojos aparece una rubia de veinte y tantos años (no se si en cada pata), llena de piercings y supongo que con algún tatuaje. Cuando abre la boca termina por joderlo. Decía Groucho Marx que, en ocasiones, es mejor estar callado y parecer tonto que abrir la boca y despejar todas las dudas. Evidentemente esta chica no escuchó los consejos del maestro de la carcajada.
Todo su afán era demostrar al público que ella, pese a que se pone hasta las trancas de lunes a domingo resulta que……CONTROLA (tócate los güevos). ¡Menuda joya!. Para colmo ella asegura no tener miedo por su salud. Tan solo reconoce haber sufrido ataques de ansiedad y ataques psicóticos.
Mira tesoro. A mi, como comprenderás, me la trae al fresco que te pongas fina a diario. Lo que no me gusta nada es que luego acudas al servicio publico de salud (financiado con mi dinero junto al vuestro) para que tengamos que, entre todos, pagarte el tratamiento que ponga remedio a tantos años de descontrol. Yo quiero que mi dinero financie los subsidios de desempleo del trabajador que se levanta a las 4:00 AM para ir a trabajar o a los ancianos de una residencia para que puedan tener una vejez digna y honrosa. Eso y cualquier otra cosa más pero no tus excesos y menos aun cuando te jactas ante otros jóvenes de ponerte hasta las tetas de cocaína.

