Visita al Museo del Prado



Visita al Museo del Prado en la mañana del domingo. Hacía ya algunos años que no visitaba la que dicen que es la mejor pinacoteca del mundo. Allí me encontré con uno de mis cuadros favoritos y tras admirarlo, descubrí la historia que hay detrás de esos rostros serios, preocupados y resignados ante su terrible destino. El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en la playa de Málaga es una obra de Antonio Gispert, un pintor alicantino de finales del siglo XIX quien recibió del Presidente del Gobierno liberal, D. Práxedes Mateo Sagasta la orden de crear una obra en la que se recogiese ese hecho histórico y sirviese de ejemplo de la defensa de las libertades para las generaciones del futuro.

¿Qué historia encierra este maravilloso cuadro?. José María de Torrijos y Uriarte fue un militar y político liberal que sirvió en el gobierno del Trienio liberal como Ministro de la Guerra. El regreso de Fernando VII a España obligó a gran número de liberales españoles a huir al extranjero para salvar sus ideas y la propia vida.


Torrijos decidió exiliarse primero a Francia y posteriormente a Inglaterra desde donde organizó al resto de liberales exiliados en el extranjero preparando su regreso y la restauración de la libertad en nuestro país. El peligro que suponía su regreso le obligaba a andar con pies de plomo por lo que mantuvo correspondencia secreta con sus enlaces en España para conocer el momento idóneo para su regreso. Todos ellos le desaconsejaban su vuelta. Su apresamiento y fusilamiento seria inevitable.


Sin embargo, uno de sus enlaces, que le escribía con el seudónimo de Viriato, le instó a su regreso con inmediatez asegurándole que Vélez- Málaga seria una ciudad segura para poder refugiarse. Los historiadores aseguran que Viriato era en realidad Vicente González Moreno, gobernador de Málaga y declarado absolutista. Era evidente que ante Torrijos se extendía una peligrosa trampa.


Durante su regreso y ya próximo a la costa malagueña, les interceptó el barco de guerra Neptuno, el cual comenzó a dispararles. Torrijos observaba estupefacto como los barcos que le escoltaban desde Gibraltar se unían al Neptuno apoyando su acecho con grandes cañonazos. Torrijos comprendió rapidamente que no existía otra posibilidad que desembarcar y huir tierra adentro, donde, podría obtener ayuda de las tropas liberales contrarias a Fernando VII. Pero allí, claro está, no había tropas leales a las ideas liberales sino las tropas absolutistas que aguardaban su llegada para apresarlos.


En la mañana del 11 de Diciembre de 1831, tras su arresto, todos los liberales, con Torrijos a la cabeza, fueron fusilados. Si pulsáis aquí enlace podréis descargar este cuadro en gran formato y alta resolución. Espero que disfrutéis de el.


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